“Mientras en el
salón…
El padre de las
mellizas llego un poco adolorido y con la mejilla tornada de un color rosado a
causa de la sangre de Helen.
- Papa… - dijo Niamh en un susurro. Todos miraban
sorprendidos la situación.
- ¿Dónde está tu hermana, Niamh? – dijo
intentando ocultar su ira.
- Se está duchando – dijo Niamh mientras su voz
temblaba.
- Ah bien, - dirigió su mirada a los chicos –
chicos, Niamh, hay algo que no os he comentado y es que estaré dos semanas
fuera ¿vale? – todos asintieron.
Rick se fue dando
largos pasos mientras todos miraban expectantes a Niamh la cual intento cambiar
el aire de la habitación con la simple pregunta de “¿queréis ir a una fiesta
esta noche?” a la que todos aceptaron.
Helen bajo ya
vestida y preparada y limpio la sangre que había goteado antes bajo la atenta
mirada de todos que más bien miraban sus manos vendadas y sus mejillas con el
tono rosado para convertirse en morado.
En cuanto termino
se sentó al lado de los chicos subiendo sus piernas al sofá.
- Helen ¿vienes a la fiesta de esta noche? – le
pregunto Niamh mientras todos la miraban y la verdad estaba un poco incomoda.
- No – negó ella encendiendo la tele.
- ¿Tu? Helen, ¿es una broma? – la morena negó
firmemente con la cabeza.
- Mira mis manos y mis mejillas, esta noche
estarán moradas e hinchadas si quieres voy como el monstruo de Frankenstein
pero vamos… - todos soltaron una carcajada.
- Yo me quedo con ella si queréis – dijo el rubio
encogiéndose de hombros. Todos asintieron mientras la chica negaba con la
cabeza.
- No, ve a la fiesta – se levantó enfadada y se
fue a su cuarto.
Todos se quedaron a
cuadros.
- Niamh… ¿tu hermana tiene la regla o algo? –
comento Louis, ella negó con la cabeza - ¿entonces?
- No os quiere coger cariño – se sentó y empezó a
indagar con el mando.
- ¿Por qué? – pregunto Harry quitándole el mando.
- ¡Eh! – se quejó – porque piensa que luego os
vais a ir y no vais a querer saber nada mas de ella.
Todos se quedaron
en silencio sin saber que decir hasta que el rubio rompió el silencio.
- Pues yo me voy a quedar de todas maneras – dijo
mientras comía de una bolsa de patatas de la cual nadie sabía su existencia.
Estuvieron riéndose,
comieron todos juntos menos Helen la cual decía que no tenía hambre y se
pusieron a ver una película.
Niamh quedo al lado
de Louis el cual “la protegía” de los sustos de la película, lo que no sabía es
que Niamh estaba más asustada de porque el estar cerca de él le provocaba un acelerón
del corazón totalmente considerable.
Decidieron ir a
prepararse y al final todos tuvieron que esperar a que Niamh bajase la que
provoco que a Louis se le iluminasen los ojos en cuanto la vio bajando las escaleras
con su vestido rosa palo al estilo griego agarrado por un hombro y un poco por
arriba de las rodillas con los taconazos negros y el pelo suelto cayendo por la
espalda.
- ¿Nos vamos? – pregunto Niamh agarrándose del
brazo a lo viejecita de Liam y Louis mientras Harry y Zayn los seguía.
Salieron por la
puerta y dejaron al rubio y a Helen solos en la casa acompañado del padre de
estos, que, hasta el día siguiente no saldría el vuelo.
El rubio se sentó a
ver la tele cuando oyó unos piececitos bajar por las escaleras y cuando giro la
cara no sabía qué se iba a encontrar a la morena con una simple camiseta ancha
de baloncesto y descalza mostrando sus preciosas piernas provocando que el
rubio tuviese que tragar fuertemente.
- ¿Qué haces aquí? – pregunto ella con cierto
tono de enfado.
- No quería ir a la fiesta… ¿y tú? ¿no estabas
enfada? – dijo el haciendo gestos raros con las manos preguntándose como podía
hablar cuando le costaba hasta tragar.
- Tenía hambre – contesto ella encogiéndose de
hombros y dirigiéndose a la cocina.
El rubio la siguió
y mientras ella rebuscaba en el armario algo de comida él la observaba sin
poder evitar una sonrisa tonta. La recorrió con la mirada de arriba abajo hasta
que ella se estiro para coger algo y la camiseta se le subió un poco dejando
ver un pequeño moretón en el muslo.
Niall suspiro, se levantó
y se acercó por detrás agarrando lo que quería la morena. Ella se giró
sorprendida quedándose a escasos centímetros de su cara colocando sus manos en
el pecho del chico.
- ¿Cómo te has hecho el moretón del muslo? – le
pregunto el agarrándole las manos. Ella se soltó de su agarre, aparto la
mirada, y se separó de él sentándose en una de las sillas de la mesa.
- Erhm… - dudo la morena – me di con el pico de
la cama, eso, me di con la cama – dijo ella intentando mostrar confianza – por
cierto – dijo ella mirándolo a los ojos – espero que hayas disfrutado de las
vistas… - dijo ella provocando que el rubio se pusiese nervioso y se sonrojase.
Comieron en
silencio, y si, comieron, al final Niall se unió a Helen.
La chica se iba a
ir después de haberlo recogido todo cuando Niall le propuso quedarse con él a
ver una película.
- Quédate conmigo a ver la película ¿por favor? –
dijo poniendo carita de cachorrito.
- No – ella se giró bruscamente subiendo las
escaleras a pisotones mientras el bufaba y se sentaba en el sofá bruscamente.
El chico no comprendía
como podía ser tan cerrada y eso le molestaba.
Estaba viendo la
película y ya estaba dando alguna que otra cabezada cuando oyó un golpetazo
proveniente de la planta de arriba.
- ¡Helen! – chillo mientras subía los escalones
de dos en dos.
Abrió la puerta de
la habitación de esta encontrándosela tirada en el suelo engurruñada en la
esquina con la nariz sangrándole, el labio partido y a su padre con la mano levantada
delante de ella.
- ¿¡Pero qué hace?! – chillo el rubio sujetando a
Rick por el brazo echándolo hacia atrás pudiendo descifrar el olor a alcohol a
kilómetros.
- ¡ELLA NO ME OBEDECE! – intento zafarse del
agarre del rubio pero este era más fuerte y se lo llevo arrastras fuera de la
habitación cerrando esta con un seguro.
Después de cerrar
busco a la morena con la mirada y la encontró encogida en la esquina mientras
lagrimas corrían por sus ojos. Y es que esa noche Rick había cogido a la morena
desprevenida y por una vez en vez de fuerza su ira se convirtió en lágrimas.
Niall se acercó
lentamente a ella mientras esta se sujetaba las piernas escondiendo su rostro
en ellas.
El rubio se tiró a
su lado y apartándole un poco el pelo hizo que le mirase.
- ¿Estás bien? ¿te hizo algo más? ¿¡por qué no
chillaste!? – le dijo elevando el tono de la voz. Ella lo miraba a los ojos con
sus ojos rojos e hinchados de llorar mientras le ardían avisando de que iba a
volver a llorar.
Él no lo dudó ni un
instante más y la acerco a él. Mientras esta le empapaba su camiseta él le
acariciaba la espalda.
- Shhh… - intento tranquilizarla – estas bien,
estoy aquí contigo – ella dejo de llorar pero cuando él iba a separarse de ella,
ella lo rodeo por la cintura haciendo presión en él consiguiendo que no se
separara de ella ni un centímetro.
Serian horas lo que
se quedaron así, sentados en el suelo. El con su espalda apoyada en la pared
mientras acariciaba la espalda de la chica mientras ella estaba sentada de lado
en su regazo con sus manos en el pecho del chico.
- Helen – susurro el chico – vamos, voy a curarte
las heridas… - ella despego la cara del pecho del chico mostrando su rostro
roto.
Ella asintió con la
cabeza mientras esta se levantaba. En cuanto Niall se levantó Helen se pegó a él
rodeándolo por la cintura.
- No me voy a ir Helen – soltó una leve carcajada
– me voy a quedar contigo pero necesito andar – ella soltó una leve sonrisa
provocando así que su herida del labio volviese a sangrar. Lo soltó y camino a
su lado hasta el cuarto de baño que se encontraba en la habitación.
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